El planeta está paralizado. Lo que hace unos meses parecía un problema en china se convirtió en una inédita crisis sanitaria y de salud que tiene al mundo en vilo. Todos los días las noticias nos traen incontables malas noticias y una completa incertidumbre.

El covid-19, un virus rápidamente contagio y que aún no tiene tratamiento, obligó a todos los países a reaccionar con premura para evitar que la situación escale y frenar una gran tragedia humanitaria; especialmente para las Personas Mayores quienes tienen un índice más alto de padecer esta grave enfermedad.

La mayoría de Gobiernos generaron sus políticas internas para proteger a la población, entre ellas el aislamiento preventivo obligatorio. La realidad es que muchas de las Personas Mayores parece que vivieran en completo aislamiento, algunos de ellos con ausencia social y otros, aunque convivan con sus familiares, quedan solos en casa cuando sus parientes deben salir o hacer sus quehaceres.

Sin duda nos debe ocupar la salud física de las personas mayores, pero especialmente la mental. Gracias Coronavirus. ¡Es momento de ponernos en sus zapatos, disfrutarlos y ser felices juntos! La distancia entre familiares y amigos es una de las consecuencias de los confinamientos con las que hay que lidiar; pero para algunos, estas medidas pueden reforzar el sentimiento de pertenencia y amor por nuestros seres queridos.

La invitación está dada, nunca habíamos vivido un tiempo para reflexionar por todo lo lindo que vivimos hoy; es momento para compartir y agradecer cada experiencia, persona o momento, ya que nos hace crecer espiritual y emocionalmente como seres humanos.

Ya tenemos tiempo, tiempo para hablar, jugar, ESCUCHAR. Nuestros abuelos decían sabiamente que “en las peores crisis, están las mejores oportunidades” por ello, invitamos a todos hacer honor y reverencia a esta magna frase.

Hoy rueda una bella reflexión en redes sociales: “Íbamos muy rápido, muy veloz, muy acelerado, queriendo pasárnosle al tiempo. Hoy tenemos tiempo para reflexionar y no olvidar nunca que la calma y la paciencia todo lo alcanza”

Agradezcamos por las situaciones que nos ponen a prueba y nos fortalecen, y por tener la bendición de estar en casa cuidando de nuestros mayores.

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